Catedral de Mérida



Catedral de MéridaCatedral de Mérida

La Catedral de Mérida es una de las edificaciones más importantes de la Ciudad de Mérida y una de las iglesias más hermosas de Venezuela, esta catedral fue construida tomando como base los planos de la Catedral de Toledo, España y fue levantada en el terreno que antiguamente ocupó la Iglesia de San José.

Los trabajos de construcción se iniciaron en 1803, pero dicha obra fue culminada y consagrada en el año 1959 debido al terremoto ocurrido en la ciudad en 1812 y las guerras civiles que azotaron a Venezuela durante ese período. Este templo sagrado cuenta con hermosos murales en sus paredes y algunos vitrales que le otorgan un estilo clásico. Además, sus columnas, arcos y techo son objeto de admiración por parte de arquitectos y amantes del arte.

Catedral de MéridaCatedral de Mérida

La Catedral de Mérida fue diseñada por el arquitecto Manuel Mujica Millán en 1944. Concebida dentro de un estilo particular, es un edificio sólido, armónico y bien proporcionado que le da un carácter muy singular al contorno de la Plaza Bolívar. La gran cúpula encima del presbiterio, de aspecto renacentista con linterna y rematada en una cruz, se apoya graciosamente sobre el crucero. El interior de la catedral es realmente hermoso, con arcadas y columnas que van dividiendo el espacio en zonas levemente iluminadas que contribuyen a crear ese ambiente de misticismo y sobrecogimiento.

Catedral de MéridaCatedral de Mérida

El artista ucraniano Ivan Belsky fue el pintor de la catedral, quien ha dejado plasmado su retrato, disimuladamente, bajo la forma del Padre Eterno Omnipotente, quien señala directamente hacia el observador con su dedo amenazante.

La catedral también posee un santo como reliquia. Debajo del presbiterio, en una especie de cripta que data del siglo XIV, se pueden ver los restos sin cabeza del mártir San Clemente, quien fue decapitado en los primeros tiempos del cristianismo y cuyas cenizas fueron donadas en 1794 por el segundo Arzobispo de Mérida, el Papa Pío VI. El 8 de febrero de 1991, por concesión de Papa Juan Pablo II y a petición del Arzobispo Miguel Antonio Salas, esta catedral fue elevada al título de Basílica Menor.